miércoles, 11 de noviembre de 2009

recetas de vida #2

Mientras más le doy vueltas, más me enredo. Tal vez sea la cosa más lógica, tal vez no. El asunto es que criticar por criticar no tiene caso. ¿Y si los demás encontraron su rollo en tal o cual corriente, quién soy yo para criticarlos? Mucho más si todavía estoy en busca del mío. Sólo puedo decir que no es para mí. Todo va a tener un pero, lo sé de antemano, me conozco, ¿qué le voy a hacer? Y yo también, tengo mis peros. Una vez más, me conozco (o me voy conociendo, con eso de que estoy chamaco). Estoy cansado. "Ya no quiero criticar, sólo quiero ser un enfermero", diría Charly García. Entonces, ¿Cuál es el chiste de la entrada pasada? No lo sé, así que doy por concluida temporalmente la sección, por lo menos hasta que encuentre alguna excusa que me sea plausible. Cambio y fuera

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